¿Qué ha dicho la tradición católica sobre el Islam?
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El Catolicismo y el Islam

La visión histórica de santos y doctores de la Iglesia sobre el islam
Durante siglos, santos, mártires y doctores de la Iglesia analizaron el islam principalmente desde la defensa doctrinal de la fe cristiana y desde la experiencia concreta de persecución, expansión política o conflicto religioso.
En algunas ocasiones, el lenguaje empleado actualmente desde Roma. contrasta con el utilizado durante siglos por numerosos santos, mártires y doctores de la Iglesia al referirse al islam y a Mahoma.
San Juan Damasceno, uno de los grandes padres orientales del siglo VIII y profundo conocedor del mundo islámico, describió el islam como una “herejía” y consideró a Mahoma un “falso profeta”. En su obra Sobre las herejías, afirmó que el islam actuaba como “precursor del Anticristo”.
Santo Tomás de Aquino también abordó directamente la cuestión islámica. El Doctor Angélico sostenía que Mahoma no había confirmado su predicación mediante milagros ni argumentos sobrenaturales, sino “por la fuerza de las armas”, mezclando —según escribió— “fábulas y doctrinas falsas”.
En la España medieval y moderna, marcada por siglos de enfrentamiento con el islam, numerosos mártires rechazaron públicamente convertirse a la fe musulmana. Los mártires de Córdoba del siglo IX denunciaron explícitamente la negación islámica de la divinidad de Cristo y de la Santísima Trinidad.
Más adelante, san Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, describió el islam como una amenaza religiosa y social para la cristiandad. En sus escritos calificó la doctrina mahometana como una “invención del demonio” y denunció tanto sus errores doctrinales como su expansión política.
También san Alfonso María de Ligorio criticó duramente la concepción islámica del paraíso, al que consideraba reducido a placeres puramente sensuales y materiales.
Estas referencias muestran cómo durante buena parte de la historia de la Iglesia el islam fue contemplado principalmente desde una perspectiva apologética y doctrinal, muy distinta del lenguaje centrado hoy en el diálogo, la fraternidad y la cooperación interreligiosa.











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