EVANGELIO DIARIO: TIEMPO ORDINARIO
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-47
12 de octubre del 2026

Tiempo Ordinario
NUESTRA SENORA DE ZAPOPAN, PATRONA DE LA ARQUIDIÓCESIS DE GUADALAJARA.
[Dichosa tú, porque has creído]
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-47
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.
Entonces dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi Salvador”.
Palabra del Señor.
Reflexión:
Cristo es el «signo» de Dios por excelencia, es decir, la insigne manifestación que supera a los reyes y profetas del Antiguo Testamento. Es vieja la tentación de pedir señales a Dios, cuyo silencio, a veces, nos resulta insoportable. Ya la generación del Éxodo reclamó a Moisés “pruebas” (Cfr. Ex 17, 7). Ahora lo hacen los contemporáneos de Jesús. San Pablo comprobará –con realismo y con no poca tristeza– que los judíos exigen signos y los griegos buscan sabiduría. Pero el único signo salvador que puede él ofrecer a unos y otros es la Cruz de Cristo (Cfr. 1 Cor 1, 22-24).











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