EVANGELIO DIARIO: SÁBADO DE PASCUA
- Admin
- 30 mar
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Del santo Evangelio según San Marcos 16,9-15
11 de abril del 2026

Sábado de la semana de Pascua
Evangelio según San Marcos 16,9-15.
Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquella de quien había echado siete demonios.
Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban.
Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron.
Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado.
Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron.
En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado.
Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación."
Palabra del Señor.
Reflexión:
¡Celebramos y anunciamos, Cristo, tu resurrección!
La arrogancia de la muerte es suprimida. (…) Adán es liberado, gracias a la resurrección de Cristo para todos los seres se inaugura un Espíritu de Vida y una luz sin fin. A las Portadoras de perfume fue deseada la alegría, como a todos los fieles que con amor salmodian: “¡Más allá de toda alabanza, Dios de nuestros padres y nuestro Dios, bendito eres!”.
Las tumbas se abren, Salvador, con tu despertar, y las almas de los justos celebran en la alegría, Cristo, tu resurrección. Eres tú, Maestro, el que muere en tu esencia humana y con tu naturaleza divina, Todopoderoso, has hecho perecer al Hades y liberado a los mortales.
Anunciamos tus dos naturalezas, Cristo, y porque eres Dios y hombre, con adoración te cantamos: “¡Más allá de toda alabanza, Dios de nuestros padres y nuestro Dios, bendito eres!”.
“Montaña santa”, así te reconocemos verdaderamente, Virgen, ya que de ti ha nacido, sin intervención de hombre, la Piedra, Cristo. Viniendo en la carne llenó el mundo entero del conocimiento de Dios y lo adoramos exclamando: “¡Más allá de toda alabanza, Dios de nuestros padres y nuestro Dios, bendito eres!”.
¡Bendigan al Creador Dios Padre, celebren al Verbo descendido hasta ustedes para cambiar el fuego en rocío! ¡Alaben más allá de todo a quien nos da la Vida, el Santo Espíritu, por los siglos de los siglos!











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