• Miguel Ángel Ortegán

SENDEROS DE FRATERNIDAD #48


En la raíz de las laceraciones personales y socialesse halla La herida DEL PECADO


En la raíz de las laceraciones personales y sociales, que ofenden en modo diverso el valor y la dignidad de la persona humana, se halla una herida en lo íntimo de la humanidad que, a la luz de la fe, la llamamos pecado. Y la consecuencia de este pecado, en cuanto acto de separación de Dios, es la división y desintegración de sí mismo, de los demás y del mundo circundante: la ruptura con Dios desemboca dramáticamente en la división entre los hermanos.


¡Ánimo, sí se puede! (Cf. Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, No.116).














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